Calcular seguro de comunidad Occident

Calcula el seguro de tu comunidad de propietarios con asesoramiento experto

Elige el tipo de comunidad para comenzar. Analizamos las necesidades de tu edificio o urbanización para ofrecerte un estudio de coberturas completo y adaptado a las normativas de tu zona.

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¿Qué tipo de comunidad quieres asegurar?

Selecciona la modalidad que más se parece a tu finca y te llevamos al estudio personalizado con este primer paso ya resuelto. Así evitamos repeticiones y el estudio arranca con una base realmente útil.

Te solicitaremos composición de la finca, dirección, datos básicos del edificio y contacto. Lo justo para que un asesor experto revise el presupuesto con criterio.

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Empieza por lo importante

Marcamos el punto de partida para no hacerte repetir preguntas que no aportan.

Revisamos lo que cambia el precio

Un asesor cruza tus datos con coberturas, uso y capitales antes de orientarte.

Recibes una propuesta con criterio

No buscamos una tarifa genérica, sino una opción revisada para tu caso.

Precio ajustado al edificio

Qué influye en el precio del seguro de comunidad

No trabajamos con una tarifa ciega. Para orientarte bien necesitamos saber cómo es la finca, qué instalaciones comunes tiene y qué uso real soporta la comunidad.

  • Tipo de comunidad y composición del edificio.
  • Número de viviendas, locales o plazas de garaje.
  • Ascensores, zonas comunes y elementos especiales.
  • Póliza actual y fecha en la que te conviene revisar la entrada en vigor.
Interior de edificio para ilustrar el cálculo del seguro de comunidad

Empiezas en menos de 2 minutos

La primera decisión es el tipo de comunidad. Desde ahí adaptaremos las siguientes consultas para no pedir información irrelevante.

Presupuesto revisado, no automático

Con los datos base, un asesor experto en seguros revisa la póliza y te ayuda a ajustar coberturas antes de emitirla.

Puedes retomarlo con un asesor

Si prefieres apoyo humano, retomamos contigo la solicitud y completamos los datos sin empezar de cero.

Qué se asegura

Qué cubre un seguro multirriesgo de comunidad

Cuando se habla del seguro de una comunidad de propietarios se habla casi siempre de un multirriesgo: una póliza que reúne en un solo contrato las coberturas del edificio, de sus instalaciones comunes y de la responsabilidad de la comunidad frente a terceros. Estas son las piezas que la componen y que conviene revisar una por una:

  • El continente. La estructura, la fachada, la cubierta, la escalera y las instalaciones fijas. Es la partida más grande y la que más se queda desfasada con los años: hay que valorar lo que costaría reconstruir el edificio, no lo que valdría venderlo.
  • Los daños por agua. El siniestro más frecuente con diferencia. Conviene mirar si entran la localización y reparación de la avería, no solo el daño que provoca, y qué se dice sobre tuberías por antigüedad.
  • La responsabilidad civil de la comunidad. Si se desprende un cascote y daña un coche o hiere a alguien, responde la comunidad. También cubre la responsabilidad como propietaria del inmueble y, si hay empleados como el conserje, la patronal.
  • Los elementos comunes especiales. Ascensores, garaje, antenas, placas solares, piscina o zonas ajardinadas. Lo que no está declarado no está cubierto, y aquí es donde más omisiones encontramos.
  • Robo y actos vandálicos. Del mobiliario común y de las instalaciones. En fincas con garaje o trastero es más relevante de lo que parece.
  • La defensa jurídica. Reclamaciones a terceros, conflictos con proveedores o con vecinos morosos. Muchas comunidades la tienen contratada y no saben que la tienen.
Para ir preparado

Qué datos conviene tener a mano

No hace falta que los tengas todos para empezar: el formulario admite aproximaciones y luego los afinamos contigo. Pero si los reúnes antes, el presupuesto sale más ajustado a la primera.

  • Año de construcción del edificio. Marca el estado esperable de las instalaciones y condiciona buena parte de la valoración.
  • Número de viviendas, locales, garajes y trasteros. Con el detalle de a qué se dedican los locales, si los hay.
  • Superficie construida aproximada, incluyendo zonas comunes.
  • Elementos comunes que existan: ascensor, piscina, jardín, placas solares, portero automático o conserje.
  • La póliza actual, si la hay. Es lo más útil de todo: nos permite comparar cobertura por cobertura en lugar de partir de cero.
  • La siniestralidad de los últimos años. Cuántos partes ha habido y de qué tipo. Influye, y ocultarlo solo retrasa el momento en que sale a la luz.
Dudas habituales

Preguntas frecuentes antes de calcular tu seguro de comunidad

Antes de empezar, aclaramos las dudas habituales sobre comunidad, edificio, capitales y coberturas para que sepas qué datos necesitaremos y cómo los revisaremos.

¿Hace falta tener todos los datos exactos?

No. Para arrancar nos basta con una aproximación razonable de composición, año de construcción y elementos comunes. Luego afinamos contigo lo que falte.

¿Sirve para comunidades con locales o solo residenciales?

Sí. El estudio diferencia entre comunidad de vecinos, con locales, urbanización o garajes para orientar mejor la revisión.

¿Dais un precio automático o un presupuesto revisado?

La idea es darte un presupuesto revisado por un asesor experto. Así evitamos una tarifa genérica que luego no encaje con la finca real.

¿Y si quiero comparar la póliza actual?

Puedes indicarlo directamente a nuestro equipo y revisar contigo coberturas, servicios y puntos donde convenga reforzar o simplificar.

¿De qué depende el precio de un seguro de comunidad?

Sobre todo del capital de continente declarado, del año de construcción, del número de viviendas y locales, de los elementos comunes que tenga la finca y de la siniestralidad previa. Dos edificios con el mismo número de vecinos pueden tener primas muy distintas si uno tiene garaje, ascensor y locales de hostelería y el otro no.

¿Qué es el infraseguro y por qué importa tanto?

Es declarar un capital inferior al valor real de reconstrucción. El problema no aparece al contratar, sino al cobrar: si el capital cubre el 60 % de lo que vale rehacer el edificio, la indemnización puede reducirse en esa misma proporción aunque el daño sea pequeño. Es el fallo más caro y más común en pólizas antiguas.

¿Quién contrata: el presidente o el administrador?

La póliza la suscribe la comunidad, y quien firma suele ser el presidente en representación de la junta. El administrador de fincas normalmente lleva la gestión y nos sirve de interlocutor. Trabajamos igual de bien con cualquiera de los dos.

¿Cuándo conviene revisar la póliza?

Al vencimiento, evidentemente, pero también después de una obra importante, tras instalar ascensor o placas solares, si ha cambiado el uso de algún local, o si han pasado más de cinco años sin actualizar el capital. Los costes de construcción se han movido mucho y los capitales de hace una década suelen haberse quedado cortos.