Exclusiones
Indican los hechos, daños o circunstancias que quedan fuera. Conviene leerlas junto a la cobertura, porque un título amplio no implica que se cubran todos los casos posibles.
Un folleto sirve para hacerse una idea rápida del producto. Resume coberturas, destaca servicios y permite comparar las grandes diferencias entre varias opciones. Sin embargo, no recoge todo lo que puede cambiar el resultado de un siniestro. El condicionado general es el documento donde se definen con precisión los conceptos que utiliza la póliza, el alcance común de las garantías y las reglas que se aplican durante el contrato.
Ahí puedes comprobar, por ejemplo, si una situación aparentemente cubierta está sujeta a una exclusión; si existe una franquicia que queda a tu cargo; cuál es el límite económico de una prestación; o si una garantía empieza a funcionar después de un plazo de carencia. También encontrarás cómo debe comunicarse un siniestro, qué documentación puede solicitar la aseguradora y qué obligaciones corresponden a cada parte.
Leerlo no significa que tengas que interpretar cada cláusula sin ayuda. Significa llegar a la contratación o a una consulta con preguntas concretas. En esta página puedes localizar el condicionado de tu tipo de seguro y abrir su ficha correspondiente.
Indican los hechos, daños o circunstancias que quedan fuera. Conviene leerlas junto a la cobertura, porque un título amplio no implica que se cubran todos los casos posibles.
La franquicia es la parte del coste que asume el asegurado. Los límites fijan hasta dónde llega una indemnización, un servicio o determinados gastos.
Algunas garantías pueden no ser efectivas desde el primer día. El documento también establece plazos de comunicación, gestión o ejercicio de ciertos derechos.
Palabras habituales como asegurado, beneficiario, continente, contenido o tercero tienen un significado contractual. Esa definición puede ser decisiva al aplicar una garantía.
Dos seguros pueden presentar una garantía con el mismo nombre y aplicarla de forma distinta. La diferencia suele estar en su definición, en los supuestos incluidos, en los límites por siniestro o anualidad y en las exclusiones. Por eso no basta con comprobar que una cobertura aparece marcada en una tabla comercial.
Empieza por aquello que sería importante en tu caso. En hogar puede ser la forma de valorar continente y contenido o el tratamiento de los daños por agua. En salud, los periodos de carencia y las condiciones de acceso a determinados servicios. En responsabilidad civil, qué hechos generan protección, quién tiene la consideración de tercero y hasta qué cuantía responde la póliza. En una empresa, además, importa que la actividad descrita coincida con la que realmente se desarrolla.
No hace falta leer todos los productos del directorio. Abre el que corresponde al seguro que estás valorando, revisa el índice del documento y anota lo que no esté claro. Una duda planteada antes de firmar suele resolverse mejor que una expectativa equivocada después.
Para saber qué tienes contratado debes consultar también tus condiciones particulares y, si existen, las condiciones especiales o suplementos posteriores. Las particulares identifican el riesgo asegurado, las garantías elegidas, los capitales, las franquicias y otros datos propios de tu contrato. El condicionado general establece el marco común del producto.
Comprueba asimismo la edición o referencia del documento. Los productos cambian y el condicionado publicado actualmente puede no ser exactamente el que se incorporó a una póliza antigua. La referencia que figura en tu documentación es la que permite relacionar ambos archivos con seguridad.
Si estás revisando un siniestro, busca primero la garantía que podría aplicarse y después lee sus límites y exclusiones completas. Evita sacar conclusiones de una frase aislada: una definición situada al principio o una regla común a varias garantías puede modificar la lectura. Conserva las comunicaciones y consulta cualquier duda antes de tomar una decisión basada únicamente en el resumen de la web.
Estas fichas facilitan el acceso a la documentación, pero no sustituyen el contenido de tu contrato ni confirman que un caso concreto esté cubierto. El condicionado y las condiciones de tu póliza son los documentos que determinan el alcance real.
Aquí están reunidas las 16 fichas disponibles para vehículos, vivienda, salud, vida, decesos y responsabilidad civil. Cada enlace lleva a una página donde puedes identificar y consultar la documentación del seguro correspondiente. Si buscas un condicionado de furgoneta, ten en cuenta que actualmente no existe una ficha específica en este directorio.
Condiciones generales del seguro de automóvil.
Condiciones generales del seguro de motocicleta.
Documentación general para vehículos de movilidad personal.
Condiciones generales del producto de vehículos.
Condiciones generales aplicables al seguro de hogar.
Documentación general para comunidades de propietarios.
Condiciones generales del seguro de asistencia sanitaria.
Condiciones generales del seguro de vida.
Condiciones generales del seguro de decesos.
Condiciones generales de responsabilidad civil para particulares.
Documentación general de responsabilidad civil familiar.
Condiciones generales vinculadas a animales domésticos.
Condiciones generales de responsabilidad civil de inmuebles.
Documentación general de responsabilidad civil del cazador.
Condiciones generales de responsabilidad civil para pesca.
Documentación general para vehículos sin motor.
Estas 10 fichas reúnen la documentación disponible para negocios, despachos, pymes, vehículos de empresa y distintas modalidades de responsabilidad civil. Antes de utilizar un condicionado como referencia, comprueba que la actividad asegurada y la modalidad del producto coinciden con las que figuran en tu póliza.
En los seguros profesionales, una descripción incompleta de la actividad puede cambiar la forma de analizar el riesgo. También conviene revisar los límites por víctima, siniestro o anualidad, los ámbitos territorial y temporal, las franquicias y las obligaciones relacionadas con medidas de protección o prevención. La ficha orienta hacia el documento; tu contrato concreta cuáles de esas condiciones se aplican.
Condicionado del seguro de comercio por actividad.
Condicionado del seguro de oficina por actividad.
Condicionado del seguro de pyme por actividad.
Condiciones generales del seguro de hogar profesional.
Condiciones generales del seguro de protección jurídica.
Condiciones generales del seguro de vehículos de empresa.
Condiciones generales de responsabilidad civil profesional.
Condiciones generales para actividades de comercio, cultura y ocio.
Condiciones generales de responsabilidad civil de construcción.
Condiciones generales de responsabilidad civil de industrias.
Revisa en las condiciones particulares el nombre del producto, la actividad declarada y la referencia del condicionado. Si alguno de esos datos no coincide con la ficha, consulta la documentación que recibiste al contratar o solicita ayuda antes de utilizar otro documento como guía.
Para una consulta concreta puedes escribirnos. La respuesta dependerá siempre de la póliza y de sus condiciones, no de una descripción comercial.