Actividad real
Vemos cómo trabajas, dónde atiendes, qué equipo usas y qué puede afectar a tus ingresos.
Empieza por el seguro de empresa
Elige qué quieres calcular
Tu empresa no se protege con una tarifa rápida. Revisamos actividad, instalaciones, clientes, responsabilidad civil, contratos y vehículos para preparar una propuesta que encaje con tu forma real de trabajar.
Vemos cómo trabajas, dónde atiendes, qué equipo usas y qué puede afectar a tus ingresos.
Separamos lo imprescindible de lo accesorio para que el seguro no se quede corto ni pese de más.
Te contamos límites, franquicias y puntos sensibles con palabras claras antes de contratar.
Si cambia el negocio o aparece una incidencia, seguimos cerca para revisar el caso contigo.
Hemos ordenado los seguros como suele pensarlos una empresa: negocio, local, oficina, reclamaciones, responsabilidad frente a terceros y vehículos.
Para negocios que necesitan proteger local, contenido, maquinaria, mercancías, asistencia y responsabilidad civil.
Ver seguro de pyme
Revisamos existencias, mobiliario, daños, robo, asistencia urgente y responsabilidad frente a clientes.
Ver seguro de comercio
Para despachos, oficinas y centros profesionales donde el equipo y la continuidad son parte del servicio.
Ver seguro de oficina
Para contar con apoyo ante reclamaciones, desacuerdos, impagos o gestiones que consumen tiempo de dirección.
Ver protección jurídica
Capitales y garantías según actividad, instalaciones, clientes, trabajos y posible alcance de una reclamación.
Ver responsabilidad civil
Para turismos, furgonetas, industriales o maquinaria vinculada al negocio, con asistencia y coberturas según uso.
Ver seguro de vehículosUna prima baja puede parecer suficiente hasta que aparece un siniestro, un cliente reclama o un vehículo clave se queda parado. Revisamos contigo el impacto real antes de hablar de precio.
Sector, local, equipo, clientes, proveedores, empleados, vehículos y forma de trabajar.
Separamos lo crítico de lo accesorio para que la protección tenga sentido económico.
Te explicamos qué cubre, qué no y qué conviene ajustar antes de decidir.
Podemos partir del ramo que ya tienes claro o revisar la actividad completa para ordenar prioridades.