Atención al público
Clientes, alumnos, usuarios o asistentes pueden reclamar por lesiones, daños materiales o perjuicios vinculados a la actividad.
Si trabajas por tu cuenta en un comercio, actividad cultural, clases, ocio o restauración, una reclamación puede tocar directamente tu patrimonio profesional. Revisamos local, actividad, asistentes, productos y servicios para orientar bien la RC.
Calcular RC autónomosNo es igual vender producto, dar clases, organizar una actividad, atender en un local o prestar un servicio de ocio. La RC debe seguir el riesgo real de tu día a día.
Clientes, alumnos, usuarios o asistentes pueden reclamar por lesiones, daños materiales o perjuicios vinculados a la actividad.
Venta, manipulación, asesoramiento, alquiler de espacios, pequeños eventos o servicios personales pueden requerir garantías distintas.
Un local, aula, consulta, sala o terraza cambia la exposición si hay entrada continua de personas o actividad organizada.
Formación, talleres, actividades culturales o de ocio necesitan revisar bien participantes, ubicación y posibles daños a terceros.
La reclamación no sólo es el importe: también importa cómo se defiende y qué respaldo tienes para responder.
El límite no debe elegirse al azar. Depende de la actividad, tipo de cliente, aforo, contratos y daño posible.
La idea es orientar bien el formulario desde el inicio y evitar presupuestos genéricos que no expliquen la actividad.
Comercios pequeños, venta especializada, atención personal, producto en stock o servicio ligado al local.
Clases, academias, actividades culturales, talleres creativos, cursos, eventos pequeños o sesiones con asistentes.
Negocios donde el cliente permanece en el local o participa en una actividad, con aforo o uso de instalaciones.
Cuéntanos tu actividad real, dónde trabajas y qué tipo de clientes o asistentes tienes.
Consúltalo y descárgalo en PDF antes de contratar.
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